Lo que confirma la ciencia médica
La miel no es solo un alimento ancestral: la ciencia moderna sigue confirmando su valor terapéutico. Un estudio publicado en una de las revistas médicas más prestigiosas del mundo aporta una evidencia especialmente interesante sobre su uso en infecciones respiratorias.
🔬 ¿Qué dice el British Medical Journal?
Un estudio publicado en el British Medical Journal (BMJ), realizado por investigadores de la Universidad de Oxford, analizó la eficacia de la miel en el alivio de los síntomas asociados a las infecciones del tracto respiratorio superior.
Los resultados fueron claros y sorprendentes.
📊 Resultados principales del estudio
Según los investigadores:
🍯 La miel mostró mayor efectividad en el alivio sintomático de las infecciones respiratorias del tracto superior
💊 Superó a algunos antimicrobianos prescritos habitualmente para este tipo de infecciones
⚠️ Se destacó que el uso excesivo de antimicrobianos puede generar resistencias bacterianas, un problema creciente de salud pública
La miel, en cambio, ofrece un enfoque natural que no contribuye a la resistencia antimicrobiana, lo que la convierte en una opción especialmente interesante para síntomas leves o moderados.
🌿 ¿Por qué la miel puede ser tan eficaz?
Las propiedades de la miel incluyen:
• Acción antimicrobiana natural
• Efecto calmante sobre la mucosa respiratoria
• Reducción de la tos y la irritación de garganta
• Apoyo al sistema inmunitario
Estas cualidades explican por qué la miel ha sido utilizada tradicionalmente para tratar resfriados y afecciones respiratorias… y por qué hoy la ciencia respalda ese uso.
🌼 Conclusión
Este estudio refuerza una idea clave: la miel no solo es un remedio tradicional, sino una opción avalada por la evidencia científica para el alivio de los síntomas de infecciones respiratorias superiores.
En el contexto de la apiterapia y del cuidado natural de la salud, la miel se consolida como un recurso seguro, accesible y eficaz, especialmente cuando se busca reducir el uso innecesario de antibióticos.
📚 Fuente científica
Publicación: British Medical Journal
Institución: Universidad de Oxford